Levantamiento de Juan Velez de Córdova
Jueves, 28 de Mayo de 2009 19:27
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Antecedentes.- Entre los antecedentes podemos citar a aquellos levantamientos de Andrés Ibañez de 1617 en Potosí en la guerra de vicuñas y vascongados y el de Alejo Calatayud de 1730 que fue el más cercano en la época y del cual hace referencia el Manifiesto de Agravios.Levantamiento de Alejo Calatayud en Cochabamba.Este hecho se dio en el año de 1730 cuyo protagonista fue el platero Alejo Calatayud quien amotinó el pueblo de Cochabamba y combatió en el cerro de San Sebastián de aquella ciudad.Calatayud fue auxiliado por el Capitán Francisco Rodríguez con quien venció a los españoles y puso condiciones tras su triunfo: “ningún español podrá ejercer funciones públicas que quedaban exclusivamente para criollos”.Lamentablemente Calatayud fue asesinado y muchos que lo acompañaban en esta empresa fueron llevados al cadalso.Levantamiento de Juan Velez de Córdova. De acuerdo a lo escrito por Marcos Beltrán Avila (Capitulos de Historia Colonial de Oruro), haremos la referencia de este hecho basandonos en su investigación.En la villa no existía la viciada aristocracia que constituía la clase dominante como en otras villas de la época, los cargos como se pudo ver, fueron ocupados tanto por españoles y criollos. Beltrán Ávila dice que Velez de Córdova estuvo durante catorce años preparando su plan, sin embargo, es improbable por la edad que tenía en aquel tiempo, para tal efecto nos remitimos a la investigación actual y proficua de Javier Cárdenas, sin embargo, en otro espacio podremos abundar sobre su biografía.Velez de Córdova mantenía correspondencia con varios gobernadores especialmente con los de la costa, es muy posible con Moquegua (Perú) de donde era oriundo; tenía el apoyo de caciques indígenas y gobernadores.En la Villa contaban con diez que tenían que ver con el complot, entre ellos Eugenio Pachacnina, Miguel de Castro, Carlos Perez, Nicolás Perez de la Cruz Encinas, Bernardo Ojeda, Ramón de Castro, Tomas Agudo, Ambrosio Arce y Lorenzo Terceros; la mayoría criollos a excepción de Pachacnina que era cacique gobernador de indios, Arce y Terceros eran mestizos.Estos personajes ocasionalmente se reunían normalmente en la casa de Velez, en horarios muy avanzados por la noche, el esclavo de Velez pudo darse cuenta de estas reuniones según sus declaraciones en el proceso, pero no se percató del motivo.Rosa Manrique de Lara tenía sospecha de estos hechos por la noticia que le dio su sirvienta mulata Gregoria Micaela, que a la vez fue tomada de Bernardo Ojeda quien era maestro de esgrima que frecuentaba la casa; sin embargo, pese a esta sospecha el complot ya andaba avanzado pero las autoridades lo ignoraban por completo.El maestro de Armas Ojeda explotaba a Velez, quien presumiblemente le pagaba para que guardara silencio satisfaciendo sus malas inclinaciones. En varias oportunidades se lo encontró gritando que habría un general que mandaría en la Villa, lo que ocasionó el sobresalto de muchos vecinos.Mientras, Juan Velez de Córdova iba preparando el complot, se había fijado la fecha de 8 de julio de 1739 (día jueves) en que se desarrollaría un levantamiento general y sincronizado en diferentes villas debiendo pasar con cuchillo a todos los españoles, aunque se entiende que eran las autoridades; para ello mando a Ramón de Castro y Tomás Agudo a Cochabamba y Valle Grande respectivamente entregándoles a cada uno una copia del manifiesto. Nicolás Cruz se encaminó a la La Paz y Carlos Perez se ignora donde fue enviado.Los únicos que fueron armados de pistolas y trabucos eran Agudo y Ramón de Castro, quien a su vez era hijo de Miguel de Castro.Beltrán Avila establece que la intención del Manifiesto de Agravios en uno de sus puntos estaba la de colocar un rey inca, descendiente real del antiguo imperio, y le atribuye a Velez de Córdova, pero apelando a las investigaciones de Javier Cárdenas, es poco probable, por ser hijo de españoles, sin embargo es posible que este “rey Inca” se refiera a Eugenio Pachacnina quien era gobernador de indios y por su condición tenia privilegios dentro su comunidad además que esta calidad era respetada por la descendencia de los antiguos caciques indígenas.Faltando cinco días para el levantamiento, el día sábado 3 de julio el corregidor de la Villa de Oruro Martín Espeleta y Villanueva se enteró de la conjura contra su autoridad mediante un aviso anónimo”.Por estos comentarios, Juan del Castillo al enterarse de Rosa Manrique y su mulata les dijo “vayan a avisar al corregidor Espeleta de la maldad que quiere hacer Belez de Córdova”.Sin embargo, el domingo 4 de julio las 10 de la noche, Juan del Castillo con una amplia capa buscaba al corregidor, quien ya anoticiado por el aviso anónimo, lo espero para que le dijera acerca del complot: “sabrá usted señor, que hay alzamiento, y para que usted lo sepa y lo certifique, venga usted a mi casa donde está uno de los principales alzados el cual quiere denunciar a usted y así vengase conmigo”. Este “principal” era Bernardo Ojeda quien esperaba en casa de Juan del Castillo. El maestro de esgrima Ojeda cometía traición contra Velez de Córdova.Inmediatamente le comunicó Del Castillo al corregidor Espeleta tomó su capa y un part de pistolas y se fue en busca del Alcalde Melchor Herrera, los tres se fueron en busca de Manuel de Aillón para que los siguiese y lo acompañen a la casa de Juan del Castillo donde se encontraba Bernardo Ojeda. Una vez allí Espeleta ordenó a Aillón y Herrera se quedaran en la puerta instruyendo que si oyesen ruido alguno puedan entrar. Espeleta tomó su pistola la cargo y empujó la puerta donde encontró en una habitación a media luz a Bernardo Ojeda.Como era de esperar, Bernardo Ojeda denunció a Velez de Córdova y a todos los demás conjurados, además de insistir en la idea que Velez debía coronarse Rey. Comentó que el plan era pasar con cuchillo a todos los españoles; esta afirmación consideramos una exageración para crear impacto en el corregidor, pues se presume que la idea era ultimar a las autoridades españolas de la villa y no así a todos los españoles.Comentó también que el gobernador de Indios, Eugenio Pachacnina debía ayudar en esta empresa con 200 indígenas, sin especificar las comunidades.Hablo que los otros conjurados eran Miguel de Castro, Nicolás Encinas y Carlos Perez y que fueron enviados con el manifiesto Tomas Agudo y Ramón de Castro. Bernardo Ojeda también mencionó que las mujeres de los conjurados no sabían nada y que era el plan solo de los diez implicados. Pidió perdón al corregidor por ser cómplice de éste hecho, el corregidor le otorgó lo que pedía pero prefería tomar medidas.Saliendo de la casa de Juan del Castillo, a quien ordenó pusiera en vigilancia al delator Ojeda, les dijo a los españoles que lo esperaban en la puerta: “Caballeros, a todos nos toca defender la corona de nuestro Rey y defenderemos a nosotros así, conviene trainga de su casa todas las armas de fuego que tengan.”Herrera y Aillón respondieron: “Somos leales vasallos, en todo estaremos a lo que usted nos mande”, inmediatamente se fueron a sus casas y buscaron las armas que pudieron encontrar; volviendo al punto de encuentro convenido entre los tres esa misma noche a las once, el corregidor distribuyó tres grupos de solsados, uno al mando de Melchor Herrera que debía capturar al cacique Eugenio Pachacnina; el segundo grupo a cargo de Manuel de Aillón que debía tomar preso a Miguel de Castro y el último grupo comandado en persona por el mismo corregidor Espeleta y Villanueva que tomó para sí la misión de tomar al cabecilla de la conjura don Juan Velez de Córdoba.Una hora después, en la primera hora de la madrugada del día cinco, los conjurados se encontraban detenidos en el los calabozos del cabildo; se encontraban encadenados y vigilados y con doble guardia.El Corregidor Espeleta envió mensajeros a todos los distritos posibles para comunicar del levantamiento y se tomen las medidas de prevención, además de comunicar a la misma Audiencia de Charcas.A las cinco de la mañana el propio corregidor pasó a la carcel para organizar el proceso criminal en un sumario contra los tres detenidos.En el proceso PAchacnina, negandonse en primera instancia pero a base de torturas confesó la verdad, al igual que Miguel de Castro. En cambio, Velez de Córdova negó hasta el último el proyecto del cual se lo acusaba, aunque lo habían forzado en su humanidad siempre negaba las acusasiones, no pudiendo sacar confesión alguna.Los tres ignoraban de la traición de Bernardo Ojeda quien se encontraba también detenido con ellos pero en calidad de reo secundario.Ese día 5 de julio, se leyó el Auto del Proceso en el cual se declaraba la culpabilidad de Juan Velez de Córdova, a las doce del medio día se publicó por bando a la Villa que no sabía nada del proceso pero que los correríos en las calles hizo notar que algo grave pasaba en el cabildo. La sentencia declaró traidores de lesa majestad a Velez, Pachacnina, Miguel de Castro, Nicolás Cruz de Encinas y Tomas Agudo, estos últimos fuera de la Vilal El corregidor Espeleta formó seis compañías en resguardo de la Villa a base de guardias civiles, poniendo a la cabeza de todos ellos a hombres de reconocida fidelidad: en la primera compañía, estuvo a cargo de Antonio de Toledo; de la segunda, Pedro del Villa; de la tercera, Antonio Paniagua; de la Cuarta, Antonio de Llorena; de la Quinta, Antonio de Segarra; de la Sexta, Joseph Alcérreca. En las afueras de la villa se ordenó vigilancia de patrullas.La sentencia establecía la muerte bajo la pena del Garrote para el día siete de julio del mismo año; los tres reos fueron asistidos por sacerdotes “por el camino de la salvación eterna”.El día 7 de julio, a las cuatro de la mañana, bajo el frío invernal de la Villa, se abrieron las puertas de la cárcel dentro el Cabildo, apareciendo las figuras de Velez de Córdova, Pachacnina y Castro, los tres estaban con las manos atadas por detrás en la espalda, las cabezas descubiertas y sogas de esparto en el cuello.En el patio se había instalado un grueso madero, perforado a una altura conveniente donde salía una soga en ojal.El pregonero, dijo: “Juan Velez de Cördova, por haber intentado coronarse rey y abonar esta maldad y traición con fomento y ayuda de los otros dos hombres”:Inmediatamente, Velez de Cördova fue subido al cadalso y dijo: “el juramento que tengo hecho, al recibírseme confesión y ratificación, es falso, porque falté a la verdad, en este momento de trance en que me hallo, declaro que soy el principal culpado con el crimen de lesa majestad, pido perdon a todos”, eran las últiams palabras de quien había organizado un terrible levantamiento que hubiera cambiado la historia del continente, además de haber escrito el famoso “Manifiesto de Agravios” con principios políticos muy avanzados para la época.Los verdugos Juan de la Cruz y Diego Quispe, lo acomodaron a Velez de Córdova haciendole sentar sobre unos adobes, le amarraron los pies y el cuerpo al madero tomandole la cabeza para colocarle el ojal preparado a la altura del cuello. Dieron vueltas por detrás rompiendo poco a poco el cuello de Velez de Córdova, pero antes de estrangularlo se reventó la soga por su mala calidad, su cuerpo agonizante fue ultimado a balazos. Este fue el fin de quien alguna vez intentó proclamar un reinado diferente a España.Inmediatamente procedieron con la misma pena a Castro y Pachacnina, con el mismo resultado de la mala calidad de la soga, fueron también ultimados a balazos.Los cuerpos fueron sacados a las ocho de la mañana a la plaza del rey donde se izaron los cuerpos de los balcones del cabildo para pública exhibición de la población durante 24 horas como escarmiento a quien osara cometer crimen contra el Rey.Luego registraron la casa de los tres implicados, en la casa de Miguel de Castro en un escritorio encontraron una copia del Manifiesto, que sirvió de prueba en el expediento, solo que fue incluido después.El día doce de julio se organizó procesión del Santísimo Sacramento de la Vicaría por las principales calles y plazas, en regocijo espiritual por este atentado.A finales de ese año, el 11 de diciembre Tomas Agudo luego de haberlo torturado y sacar su verdad, fue ahorcado en La Plata, Ramón de Castro, con 25 años, pese a que era considerado menor de edad en la época, también fue torturado y luego agarrotado el 20 de mayo en La Plata.Este fue el fin de un levantamiento que pudo haber tenido influencia no solo en la jurisdicción del Virreinato del Perú sino en otros ámbitos, el documento “Manifiesto de Agravios” constituye el documento más importante que se establece como una prueba documental que en Oruro se organizó un plan de desconocimiento del Rey de España y la instalación de un gobierno diferente aunque reconociendo a un Rey Inca.Bibliografía- Capítulos de Historia Colonial de Oruro, Marcos Beltrán AVila. 1925- Oruro en su historia. Ángel Torrez Sejas. 1994
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